• ¿Empezamos el curso sin caer en los errores de siempre?



    Llegó Septiembre.

    Y con él, el curso en que te vas a sacar títulos de idiomas, estudiarás, harás deporte a diario, comerás sano, trabajarás de forma organizada, serás un empleado ejemplar y además sacarás tiempo para tus aficiones, familia y amigos. ¿Imposible?

    Yo lo di por imposible hace años. Al menos estos últimos en los que estudié la carrera y trabajaba. Tras múltiples intentos fallidos de cumplir esas y muchas otras promesas, este curso pasado he conseguido vislumbrar en qué había fallado. No era una cuestión de hacerme malos horarios. Tampoco era una cuestión de estar demasiado ocupado con los estudios (que lo estaba). Era una cuestión de dejadez, olvido de que hay algo más allá.

    Todos los años me pasa lo mismo. Quiero hacer mil planes, pero al final sólo consigo cumplir algunos (siempre académicos), y desanimado acabo dejando de lado cosas importantísimas para mí como el deporte, la salud, los amigos o la familia. Este año he querido frenar en seco y preguntarme: "¿Porqué siempre comienzo el curso tan motivado y a los meses me desinflo como un balón?"


      ¿Porqué siempre comienzo el curso tan motivado y a los meses me desinflo como un balón?

    Por fin me he dado cuenta del motivo. Este curso pasado ha sido uno de los más productivos de mi vida. He hecho dos masters a la vez, el fin de semana hacía unos cursos de capacitación de valenciano e inglés, a parte de sacarme sus respectivos títulos superiores oficiales, y por supuesto, trabajaba todas las tardes. Pero ¿qué hay de lo demás? ¿qué pasa con la familia, los amigos o el ocio?

    La respuesta es fácil: todo se ha quedado abandonado, olvidado, cogiendo polvo y con telarañas. El piano se ha quedado mudo, los altavoces secos de música, los libros sin palabras y los amigos lejanos. Con ello no me refiero a que haya dejado completamente de lado mi vida personal y ahora sea un completo desconocido al mundo exterior, pero casi. Mucha gente sigue ahí año tras año porque me quieren, y realmente no les he prestado la atención que merecen. Así que este año me he planteado: ¿Y si empiezo el curso sin caer los errores de siempre?


     El piano se ha quedado mudo, los altavoces secos de música, los libros sin palabras y los amigos lejanos.

    Para ello me he propuesto, entre otras cosas, priorizar, o mejor dicho, REPRIORIZAR de una forma un tanto diferente.  En primer lugar voy a situar lo que me gusta hacer y que lleva tiempo abandonado: mi gente, el blog de Apps para músicos (¡hace más de un año que no subo ningún vídeo!), el deporte, escuchar mucha música, reflexionar y leer. Estas 6 cosas van a pasar del final de la lista al primer puesto.



    AMIGOS + FAMILIA + BLOG  + MÚSICA +  LEER  +  REFLEXIONAR


    Para este último aspecto, el de reflexionar, he comenzado este blog, el propio de mi web personal (¡que también estreno hoy!). Aquí compartiré reflexiones personales como ésta, pero también entradas sobre mis ámbitos de interés: educación, música, tecnologías...

    Con él me quiero forzar a hacer un análisis y comprobar si estoy cumpliendo o no mi propósito. Si veis que escribo por aquí o por mi otro blog es que el balón sigue hinchado. Si pasan meses y no escribo una palabra por ningún sitio... ya sabéis: misión abortada. Habré caído inmerso en los estudios, fallando una vez más a muchas otras cosas fundamentales para ser feliz.

    Tanto si me conoces como si no, gracias por leerme y preocuparte por mi. Si a ti te sucede lo mismo y quieres que este año sea un punto de inflexión te invito a que te unas a mi propósito para que juntos logremos cambiar el chip. Si quieres acompañarme en esta etapa de cambios puedes seguirme por mi página de Facebook, por Twitter y por Instagram. Veamos qué nos depara el nuevo año.

    ¿Empezamos el curso sin caer en los errores de siempre?   :-)




  • 0 comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Suscríbete al blog!

    Entérate de todas las entradas que publico recibiéndolas directamente en tu correo electrónico.

    REDES SOCIALES